Como si se tratara de la trama de una película, el FBI frustró este jueves un plan para derrocar al gobierno estatal de Michigan y secuestrar a la gobernadora Gretchen Whitmer.
Seis hombres pueden ser acusados por la fallida operación, en la que se involucraron contactos militares.
Según la publicación de The Washington Post, autoridades estatales acusaron a siete personas más que supuestamente querían atacar la policía y desencadenar una guerra civil.
Los conspiradores parecían estar motivados por su creencia de que los gobiernos estatales estaban violando la constitución, según la declaración jurada del FBI.
Uno de los hombres se quejó en junio de que la gobernadora Whitmer estaba controlando la apertura de gimnasios, una aparente referencia a las restricciones de cierre por Covid-19.
Al mismo tiempo el FBI tenía informantes confidenciales que registraban muchas de sus decisiones.
El presidente Donald Trump ha criticado públicamente a los líderes de Michigan por las medidas impuestas por el Estado para detener la propagación de Covid-19.
Según la publicación de The Washington Post, funcionarios federales y estatales, dieron a conocer que los conspiradores eran extremistas que consideraron una serie de acciones para fomentar el caos.
La procuradora general de Michigan, Dana Nessell, dijo que su oficina acusó a siete personas vinculadas al grupo de milicias Wolverine Watchmen por brindar apoyo material a terroristas y otros delitos relacionados.
Trascendió que planeaban y entrenaban para atacar a los agentes del orden y al capitolio estatal y provocar una guerra civil.
En una llamada telefónica, el 14 de junio, según información del FBI, Fox –uno de los acusados- habló de la necesidad de 200 hombres para asaltar el edificio del Capitolio en Lansing para tomar rehenes, incluida Whitmer por “traición” antes de las elecciones de noviembre de este año.
Se dijo que varios miembros del grupo participaron en entrenamiento sobre armas de fuego y en julio intentaron fabricar y probar artefactos explosivos improvisados. Los dispositivos finalmente no detonaron según lo planeado.
Según The Washington Post, el grupo discutió disparar a la casa de vacaciones de la Gobernadora de Michigan y tratar de secuestrarla cuando estuviera ahí.
Los acusados federalmente fueron identificados como: Fox; Barry Croft; Ty Garbin; Kaleb Franks; Daniel Harris y Brandon Caserta.
Quienes enfrentan cargos estatales son: Paul Bellar de 21 años; Shawn Fix, de 38 años; Eric Molitor, de 36 años; Michael Null, de 38 años; Pete Musico, de 42 y Joseph Morrison, de 42 años.