Una jueza federal de Estados Unidos ordenó este martes mantener detenida temporalmente sin posibilidad de fianza a Emma Coronel Aispuro, la esposa del narcotraficante mexicano Joaquín «el Chapo» Guzmán, acusada de narcotráfico.

Coronel, arrestada el lunes en el estado de Virginia, en las afueras de Washington, enfrenta una pena mínima de 10 años de cárcel y una máxima de cadena perpetua, además de una posible multa de 10 millones de dólares, si es declarada culpable del cargo criminal en su contra.

Así lo explicó este martes la jueza Robin Meriweather, del tribunal federal del Distrito de Columbia, durante la primera audiencia sobre el caso, que Coronel escuchó de forma remota desde una celda en el centro de detención donde se encuentra, en Virginia.

A través de una intérprete en español, la jueza recordó a Coronel que hay una denuncia penal en su contra por la que Estados Unidos la acusa de «conspiración para distribuir un kilogramo o más de heroína, cinco kilogramos o más de cocaína, 1.000 kilogramos o más de marihuana y 500 gramos o más de metanfetaminas».

Además de conspirar para la «importación ilegal a Estados Unidos» de esas drogas, las autoridades estadounidenses la acusan de «ayudar e incentivar» las actividades del cártel de Sinaloa, que lideraba el Chapo», precisó la jueza.