Una mujer se enteró que iba a ser madre de gemelos al acudir con su ginecólogo, lo que la llenó de alegría, pero al ser informada que los bebés se llevaban tres semanas de diferencia se sorprendió.
Rebecca Robertson se convirtió en uno de los catorce casos documentados de superfetación en el mundo, al dar a los pequeños Noah y Rosalie, en septiembre del año pasado.
Nos dijeron que era muy, muy raro, pero descubrimos que solo había un puñado de otras historias, solo hay trece casos documentados en el mundo, apuntó.
En una entrevista al diario Mirror, la mujer calificó su embarazo como una montaña rusa de emociones, tras enterarse que se había embarazado durante la gestación de su primer bebé.
“Me ofrecieron una ecografía, vimos a nuestro pequeño bebé y certificamos el embarazo. Cinco semanas después tuve otra ecografía y me dijeron que estaba esperando gemelos”, explicó.
Al nacer los gemelos nacieron Rebecca Robertson y su pareja, Rhys Weaver, se dieron cuenta que uno era mucho más grande que el otro.
“Había una diferencia de tamaño entre ambos. No podían entender lo que estaba pasando y por qué la diferencia era tan grande. Después de varios estudios, los especialistas en gemelos del Hospital Bath Royal United llegaron a la conclusión de que había ovulado de nuevo. Así que básicamente me quedé embarazada mientras estaba embarazada”, subrayó.
Los médicos le dijeron que su diagnóstico de superfetación era poco probable, sin embargo sus dos bebés nacieron sanos, aunque Noah nació con un peso de mil 900 kilos y Rosalie con mil 300.