En pleno repunte de casos de coronavirus en EU, los cuatro expertos en salud pública más importantes del país contradijeron este martes al presidente estadounidense, Donald Trump, y aseguraron que se necesita hacer más test para detectar la enfermedad, no menos.

Los cuatro funcionarios, entre ellos el principal epidemiólogo del país, Anthony Fauci, testificaron ante un comité del Congreso y tuvieron que contestar a preguntas sobre Trump, quien el sábado durante un mitin en Tulsa (Oklahoma) anunció que había solicitado que se redujeran los test de COVID-19.

"Al contrario, vamos a hacer más test, no menos", respondió Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias de EU.

Además, Fauci se mostró "cautelosamente optimista" sobre la posibilidad de conseguir una vacuna contra el coronavirus para principios de 2021.

"Creo -dijo- que hay una posibilidad razonablemente buena de que, si vamos a tener una vacuna, la tengamos para principios de 2021".

Sin embargo, todavía no hay un tratamiento para el virus, que en EU ha infectado a 2.3 millones de personas y provocado la muerte de más de 120,600, lo que supone casi un cuarto del total mundial, de acuerdo al recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Desde la Casa Blanca se intentó rebajar el perfil de las declaraciones de Donald Trump y, este lunes, la portavoz, Kayleigh McEnany, insinuó que el mandatario estaba bromeando.

Sin embargo, preguntado por la prensa, Trump defendió que "no bromea" e insistió en la idea de que EU lidera el número de casos en todo el mundo, porque es el país que más pruebas ha hecho.

Asimismo, el mandatario y los expertos médicos evidenciaron este martes sus diferencias sobre el repunte en casos.

En Twitter, Trump se elogió a sí mismo y dijo haber hecho "un gran trabajo" con la pandemia, que da por controlada; mientras que Fauci consideró que el país está experimentado una "inquietante oleada" de nuevos contagios en estados que están reabriendo demasiado rápido y sin capacidad para hacer test.