Nicholas Arnold Schock, un nombre norteamericano causó revuelo en un restaurante cuando comenzó a gritar y a pronunciarse a favor de Trump.
El auto proclamado ario y supremacista blanco comenzó a gritar:
Soy un supremacista blanco, la nación aria gobernará el mundo. Las personas cubiertas de tatuajes serán mis parientes más cercanos, Te prometo.
Uno de los comensales del restaurante le pidió orden y respeto por las familias y niños que estaban en el lugar a lo que el histérico sujeto solo respondió:
“No me importa, llame a Donald Trump, por favor”.
Después del escándalo verbal, una empleada intentó bloquearle el paso mientras Schock trataba de entrar al restaurante, pero éste descargó toda su furia contra la mujer golpeándola fuertemente en el rostro.
La multitud claramente tuvo suficiente, ‘tacleando’ al tipo y llevándolo al suelo.
Schock fue arrestado y acusado de agresión y de perturbar la paz. Él todavía está bajo custodia.