El expugilista estadounidense y excampeón pesado, Mike Tyson, era la definición del “miedo” en persona en los años noventa, pero tampoco era algo de ocultar sus problemas con sus adicciones, por lo que en una entrevista para promocionar su próximo compromiso de exhibición el próximo 28 de noviembre contra Roy Jones Jr., el “Iron” confesó de que forma burlaba los antidopings previos a cada pelea que disputaba.
Tyson vivió un sinfín de historias peculiares durante su tiempo como peleador profesional, donde fue seducido por las fiestas y las drogas, y era en la época dorada de Tyson cuando estaba tocando fondo, por lo que confesó que cuando tenía que comprobar ante las comisiones que se encontraba limpio, usaba distintos métodos para no dar positivo en los resultados.
“A veces utilizaba orina de mi esposa, y también la de mi hijo. Mi mujer me decía: ‘espero no estar embarazada…’. Y yo le respondía: ‘no volveré a utilizarte, no lo volveré a hacer’…”, declaró Tyson.
Pero Tyson llegó a grandes extremos con el fin de no salir positivo en las pruebas, que hasta tuvo que recurrir a un pene falso donde colocaba orina libre de drogas para simular que era suya mientras orinaba, y así era como Mike podía salir libre de estos tensos exámenes para poder pelear.