Practicar yoga es una de las actividades más recomendables para mantenerse en forma y relajarse en estos tiempos, y así trabajar en pos del bienestar y la salud propios.

Lola Castillo es profesora internacional de yoga y compartió una rutina para ayudar a relajar la cadera y las lumbares bajas y así eliminar el dolor.

¿Cómo hacerlo?

El primer paso es estar sentado. Se puede hacer de dos formas, sentado en una silla o de piernas cruzadas. Lo más importante es que la columna esté recta.

Primer ejercicio

Inhalar suave y llevar el pecho hacia adelante en forma de círculos e inhalar hacia atrás. Repetir esto dos veces más y realizarlo hacia el otro lado. Siempre conectando con el cuerpo y relajando el rostro.

Segundo ejercicio

En posición acostado, boca arriba y las rodillas flexionadas, se debe mantener siempre la columna pegada en la manta de yoga (si se necesita se puede levantar la pelvis y bajar vértebra por vértebra para llegar hasta el piso). Hay que realizar tres inhalaciones por nariz, y la exhalación se debe expulsar empujando el ombligo hacia el mat (manta de yoga) con fuerza, esto va ayudar a liberar la tensión en las lumbares bajas. Repetir este ejercicio dos veces más.

Tercer ejercicio

Desde el piso comenzar hacer movimientos suaves con las piernas de lado a lado, si se puede llevarlos hasta el piso y repetirlos 3 veces. Siempre complementar con el ejercicio de inhalar y exhalar.

Cuarto ejercicio

Desde la misma posición en el piso, abrazar una pierna llevándola hacia el pecho y la otra dejarla estirada. Siempre, inhalando y exhalando, moviendo hacia los costados. Repetir este proceso tres veces y cambiar de pierna. Consejo: tratar de acercar la rodilla al pecho lo más que se pueda siempre relajando los hombros.

Tercer ejercicio

Desde el piso comenzar hacer movimientos suaves con las piernas de lado a lado, si se puede llevarlos hasta el piso y repetirlos 3 veces. Siempre complementar con el ejercicio de inhalar y exhalar.

Cuarto ejercicio

Desde la misma posición en el piso, abrazar una pierna llevándola hacia el pecho y la otra dejarla estirada. Siempre, inhalando y exhalando, moviendo hacia los costados. Repetir este proceso tres veces y cambiar de pierna. Consejo: tratar de acercar la rodilla al pecho lo más que se pueda siempre relajando los hombros.

Una vez realizado con las dos piernas intercalando con una extendida, abrazar las dos llevándolas hacia el pecho, inhalando y exhalando y también realizar el movimiento hacia los costados para masajear la espalda baja.

“Esta rutina de relajación se puede hacer tanto de día como de noche, siempre que necesités”, aconsejó Lola Castillo.