United Airlines, la tercera mayor aerolínea de Estados Unidos, planea eliminar, al menos de forma temporal, más de 16.000 puestos a partir de octubre en respuesta a la pandemia del coronavirus, según comunicó este miércoles a sus empleados.
La empresa apuntó que la única forma de evitar esos recortes sería una extensión del multimillonario programa federal de ayudas que han recibido las líneas aéreas y que expira el mes próximo.
Aunque un nuevo paquete de ayudas está en discusión, por ahora las negociaciones entre demócratas y republicanos para dar más apoyo a individuos y empresas en respuesta al coronavirus permanecen bloqueadas.
En total, United Airlines espera dar licencias no remuneradas a 16.370 empleados, entre ellos unos 7.000 asistentes de vuelo y casi 3.000 pilotos, según un mensaje remitido a la plantilla y al que han accedido varios medios estadounidenses.
El anuncio es similar al hecho la semana pasada por su rival American Airlines, que dijo que eliminará a partir del 1 de octubre unos 19.000 puestos.
United ya ha recortado su plantilla de forma importante con un programa de salidas voluntarias y jubilaciones anticipadas, pero considera que el número de voluntarios no ha sido suficiente para ajustar sus cuentas ante la fuerte caída de la demanda.
Desafortunadamente, todos nuestros esfuerzos para recortar costes, aumentar deuda e introducir opciones voluntarias no han sido suficientes para evitar totalmente licencias involuntarias”, señaló la dirección en su carta a los empleados.
Aunque no ha ofrecido por ahora detalles sobre las condiciones de esas licencias no remuneradas, en principio los trabajadores cuyos puestos sean eliminados podrían volver al trabajo en caso de que se recupere la demanda.
El recorte de empleos sería, por ahora, inferior a las cifras planteadas previamente por la aerolínea, que había notificado que hasta 36.000 trabajadores podrían verse afectados por los recortes, casi la mitad de la plantilla.
El sector aéreo ha sido uno de los más golpeados por la pandemia y las compañías siguen operando actualmente a una capacidad muy lejana a la habitual.
Entre abril y junio, United perdió más de 1.600 millones de dólares, redujo un 87 % sus ingresos operativos y “quemó” 40 millones al día debido a la pandemia de COVID-19, en el que calificó como el peor trimestre de su historia.