Esta tormenta invernal ha dejado a millones de usuarios sin electricidad en medio de temperaturas históricamente bajas cobró más vidas el martes, incluidas las de tres personas que fueron localizadas muertas después de que un tornado azotó una localidad costera en Carolina del Norte.

A ellas se suman los cuatro integrantes de una familia que fallecieron en un incendio en una residencia del área metropolitana de Houston mientras utilizaban una fogata para mantenerse calientes.

La tormenta que inhabilitó las redes eléctricas y paralizó las actividades en las llanuras del sur dejó fuertes nevadas y lluvias gélidas desde Nueva Inglaterra hasta el sureste de Estados Unidos, donde provocó temperaturas extremadamente bajas.

Se emitieron alertas por factor de congelamiento desde México hasta Canadá.

En total, se han reportado 20 muertos en Estados Unidos.

Entre algunas de las causas de fallecimiento había accidentes de tránsito y envenenamiento por monóxido de carbono.

El clima también afectó las tareas de vacunación contra el COVID-19 en el país. El gobierno del presidente Joe Biden señaló que es posible que se registren demoras en el traslado y entrega de vacunas.

El condado de Brunswick, en Carolina del Norte, no puso atención suficiente al clima peligroso y no se emitió una alerta de tornado hasta que la tormenta ya había tocado suelo.

El Servicio Nacional de Meteorología quedó “muy sorprendido por lo rápido que se intensificó la tormenta... y en horas de la noche en que la mayoría de las personas ya están acostadas en casa, se crea una situación muy peligrosa”, dijo el director de Servicios de Emergencia, Ed Conrow.