Los gimnasios reabrieron sus puertas desde primeras horas de esta madrugada en todo Texas, un sector más que reabre en medio de la pandemia que ya deja más de 1,360 muertos y 48,000 infectados en el Estado.

La directriz del estado requiere que los gimnasios cumplan con estrictos protocolos de limpieza y capacidad.

Por ejemplo, solo podrán operar al 25% de su capacidad en esta primera etapa.

Los empleados deben realizarse controles de temperatura diarios y quedarse en casa si presentan algún síntoma de enfermedad.

Las duchas y los vestuarios deben permanecer cerrados durante la primera fase, aunque habrá acceso a los baños.

Los clientes que acudan a los gimnasios deberán portar guantes que cubran completamente las manos y dedos.

Las máquinas de ejercicio deberán estar ubicadas a seis pies de distancia la una de la otra.

Cada vez que una máquina sea usada esta debe ser desinfectada por la administración del gimnasio.

Las clases grupales deberán realizarse bajo estricto cumplimiento de las normas de distanciamiento.