El fabricante de vehículos Tesla ha demandado al gobierno de Estados Unidos ante la Justicia para pedir un alto a los aranceles sobre algunos productos importados de China impuestos por Donald Trump en el contexto de la guerra comercial y las tensiones entre Pekín y Washington.
En una querella presentada el pasado lunes 21 de septiembre ante el Tribunal Internacional de Comercio de Nueva York, la compañía del multimillonario Elon Musk califica como “ilegales” y arbitrarios los aranceles impuestos por el gobierno de Trump a una lista de productos provenientes de China.
En el documento de 17 páginas, al que AFP tuvo acceso, el fabricante Tesla cuestiona las medidas impuestas contra los productos chinos por el representante estadounidense de Comercio, Robert Lighthizer.
La compañía de Musk considera que los aranceles adicionales de 25%, los cuales se aplican a numerosas piezas importadas por Tesla como las pantallas utilizadas en sus son “arbitrarios, caprichosos y un abuso de poder”.
Por tal motivo, el fabricante automotriz pide la “anulación” de las tarifas y relama ser “compensando con intereses” por sus pérdidas financieras al haber pagado los aranceles.
Los aranceles impuestos a modo de castigo por Washingont sobre productos provenientes de China deben ser abonados por los importadores en Estados Unidos, reduciendo así las importaciones desde el gigante asiático y con ello el colosal déficit comercial que el país norteamericano tiene con Pekín.
Pese a que a finales de 2019 había sido alcanzado un primer acuerdo comercial entre ambas naciones, los aranceles adicionales del 25% se mantienen vigentes sobre unos US$ 250,000 millones en mercancías de origen chino.
Estados Unidos busca con estos impuestos aduaneros reducir su déficit comercial con China pero también presionar para que Pekín reforme sus prácticas comerciales, que Washington considera “desleales”, en particular en materia de transferencia de tecnología.