Lucha Villa, conocida como la “Reina de los palenques”, se ha consagrado como una de las más importantes cantantes de música ranchera y una emblemática actriz del cine mexicano, recordada hasta nuestros días pese a que retiró de la vida artística desde 1997. Aquí te presentamos algunos detalles sobre su vida y trayectoria.
Luz Elena Ruiz Bejarano, como en realidad se llama, nació el 30 de noviembre de 1936 en el municipio de Camargo, Chihuahua, por lo que actualmente tiene 83 años de edad. Fue en la década de 1960 que comenzó su carrera artística como modelo y bailarina, hasta que un día tuvo la oportunidad de mostrar su talento para la música cantando, logrando cautivar a los testigos, quienes la bautizaron como Lucha Villa.
Después se integró al equipo de XEW como la voz principal de un grupo comandado por José Ángel Espinoza “Ferrusquilla”, con lo que alcanzó más proyección en la televisión y tuvo la oportunidad de grabar su primer LP con canciones del propio “Ferrusquilla”, José Alfredo Jiménez y otros compositores, impulsando así su carrera como cantante.
“La Reina de los palenques”
Fue tan buena la aceptación Lucha Villa tuvo con su debut en la música que el propio José Alfredo le escribió la canción “La media vuelta” en señal de amistad, la cual se convirtió en todo un éxito en la voz de la cantante, quien pronto se situó a la par de alguien como Lola Beltrán.
Otros de los éxitos que grabó por esos años fueron “La mano de Dios”, “Que se me acabe la vida”, “Besos de papel”, “Que me lleve el diablo”, “Zenaida”, “Hermosísimo lucero”, “Una pura y dos con sal” y “Retirada”.
Su consagración definitiva como actriz llegó en 1964, cuando protagonizó la película “El Gallo de Oro”, que estuvo dirigida por Roberto Gavadón a partir de un guion escrito por Juan Rulfo y adaptado por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, tres grandes de las letras.
Fue también por estos años que se comenzó a ser conocida como la primera “Reina de los palenques”, ya que comenzó a cantar en los palenques en el pleno redondel y no en el balcón como era la costumbre. Estos sitios siempre se encontraban abarrotados por sus espectáculos a lo largo y ancho del país.