Con más de cuatro millones de casos, el coronavirus parece no dar tregua a EU, que desde hace varias semanas encabeza las estadísticas globales de contagios, aunque ha logrado mantener a raya los decesos.
La pandemia en la primera potencia mundial ha navegado en aguas agitadas por la política, las protestas raciales y un vasto despliegue de fondos para contener los efectos económicos de la enfermedad.
¿Qué opinan los expertos sobre los temas que han dominado el ambiente desde que en enero pasado se conoció del primer positivo en el país?
Política vs pandemia
Estados Unidos vive un año electoral y la política parece un asunto ineludible.
Para el estratega demócrata Federico de Jesús, el problema de fondo no es que este sea un año de comicios sino “que Estados Unidos tiene un presidente que no entiende o no quiere entender que lo electoral y la cuestión de salud pública no deberían de tener absolutamente nada que ver lo uno con lo otro”.
“No le echo la culpa a la política ni a los políticos, porque hay políticos republicanos y demócratas que han dicho y hecho cosas que normalmente en un año de elecciones no harían”, agregó este analista, quien recordó que el primer paquete de estímulo aprobado por el Congreso a raíz de la Covid-19 contó con el apoyo de ambos partidos.
“No es que la política se haya metido en el medio, es que el presidente ha metido la política en el medio”, insistió.
Doug Badger, de la Fundación Heritage, consideró que el presidente “claramente ha sufrido políticamente como resultado de la pandemia”.
Señaló que Trump “comparte la culpa con altos funcionarios federales de salud, la mayoría de los cuales estaban en sus agencias mucho antes” de que fuese elegido “y permanecerán ahí después de que él deje el cargo”.
“Pero la idea de que Estados Unidos es el país ‘más afectado’ no es cierta, al menos hasta este punto”, sostuvo, al esgrimir que la nación “ha tenido menos muertes a causa de la Covid-19 por millón de habitantes que Bélgica, Reino Unido, España, Italia, Suecia y Francia”.
Máscaras, entre el sí y el no de Trump
El uso de la mascarilla se transformó en la manzana de la discordia cuando Trump y su vicepresidente, Mike Pence, se negaron a llevar esta prenda en público pese a los reclamos de la oposición.