La pandemia ha mermado la economía de las familias mexicanas, ya que un alto porcentaje de éstas se vieron orilladas a recurrir a la venta de un bien o a pedir prestado para poder sobrellevar el impacto en la reducción del ingreso, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Al dar a conocer la Encuesta Telefónica sobre covid-19 y Mercado Laboral (ECOVID-ML) correspondiente a abril-julio de 2020, el organismo de estadística reveló que el covid-19 dejó a más del 60% de las viviendas con una disminución en los ingresos.

Para compensar la falta de recursos, las familias tuvieron que vender algún electrodoméstico, joyas, muebles, bicicletas, relojes y hasta vehículos.

En abril fue del 37.4% de las viviendas encuestadas tuvieron que recurrir a dicha estrategia de vender un bien o pedir prestado, en mayo se presentó en el 40.2%, en junio incrementó al 41.8% y con mayor frecuencia en el mes julio en donde prácticamente cinco de cada 10 viviendas del país lo hicieron debido a la reducción de ingresos.

Esta reducción está relacionada con la pérdida del empleo, ya que en el 30% de las viviendas se reporta que alguno de sus integrantes perdió su trabajo por el covid-19 durante los meses de abril, mayo y junio, en julio es el mes que reporta un porcentaje ligeramente menor, 28.4%.

De acuerdo con el Inegi, de los 35.7 millones de personas ocupadas, el 22% se declaró ausente temporal o que fue suspendida durante la contingencia sanitaria; en los meses de mayo y junio este porcentaje fue menor.

Sin embargo, en julio, el 88% de la ausencia o suspensión laboral fue por la pandemia originada por el covid-19, mientras que en los meses anteriores esta causa representó más del 90%, por lo que se puede señalar o esperar que a partir de julio este motivo de ausencia o suspensión laboral comience a descender.

Derivado de las medidas de distanciamiento social para contener la pandemia, un porcentaje importante de población ocupada tuvo que trabajar desde casa, ya se había informado que en abril este porcentaje fue del 23.5%, en mayo y junio el de ocupados baja a 19.2% y 15.2% respectivamente.

De este porcentaje de población que trabaja desde casa, en el mes de abril el 70% señaló contar con el equipamiento necesario para hacerlo, para el mes de julio el 81% de la población ocupada que permanece en casa señala tener el equipo necesario y sólo el 3% reportó no tener equipamiento, muy probablemente varios de los que retornaron a sus lugares de trabajo fue porque no contaban con el equipo o no con el necesario.