Perú restableció el domingo el encierro obligatorio que continuará los otros dos siguientes en un esfuerzo por frenar la imparable alza de contagios de coronavirus que en la víspera sumó casi 10.000 nuevos infectados en un solo día.
Las calles de Lima lucían vacías y el transporte era mínimo porque sólo pueden salir a las calles los trabajadores de servicios esenciales, entre ellos los de farmacias, hospitales y funerarias.
Las cifras de contagio se dispararon desde inicios de julio, con un promedio de 3.500 por día hasta duplicarse en días recientes, tras culminar un encierro nacional de 106 días que comenzó en marzo y culminó el 30 de junio.
Desde el jueves, se prohibió por primera vez en la historia local las reuniones familiares luego que los epidemiólogos detectaron que familias enteras se infectaban tras contagiarse en especial los fines de semana. El presidente Martín Vizcarra, incluso, mencionó que “los quinceañeros” eran un alto foco de contagio.
Agustina Carrión, jubilada de 67 años, dijo a The Associated Press que los encierros le hacían recordar a la época en que estudió su educación secundaria en un colegio internado de Lima.
Tal vez por eso no me llame la atención salir, estaba acostumbrada a estar metida en cuatro paredes, Dijo.
La noche del sábado la policía detuvo a 90 personas sin mascarillas que celebraban la fiesta de una empresa de transportes en una zona de los extremos de Lima, mientras que en la región Ancash la policía ingresó a una casa donde arrestó incluso a la banda de músicos que animaba otra celebración.
La policía está autorizada para ingresar a domicilios donde se celebren reuniones y también podrán aplicar multas de 108 dólares a quienes no respeten la inmovilización obligatoria dominical. La multa más drástica será de 1.800 dólares a los conductores que no cuenten con un permiso especial.
El gobierno también ordenó una cuarentena estricta y total durante todos los días de la semana en seis regiones donde el número de contagios crecen de forma imparable. Los hospitales están casi en colapso y muchos familiares de infectados acuden a las redes sociales para llamar la atención de las autoridades y rogar por una cama de cuidados intensivos con oxígeno.