Más de 16 millones de plantas de flor de nochebuena ofrecen en esta temporada productores de los estados de Morelos, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla y la Ciudad de México. Con esta producción se garantiza el abasto en la temporada decembrina 2020 en todo el país.

Las tienen en más de 30 variedades que destacan por sus colores rojo, amarillo, rosa, blanco, rayado y marmoleado. Los aztecas ya utilizaban estas plantas en sus celebraciones y rituales como símbolo de la pureza y la vida nueva de los guerreros.

Es una flor de herencia prehispánica. Actualmente es uno de los símbolos más representativos de la Navidad. Su nombre en náhuatl es “Cuetlaxóchitl”, que significa “flor que se marchita” o “flor de cuero”.

Fueron los españoles las que la bautizaron como “flor de Nochebuena”, debido a su aparición en diciembre. A partir del Siglo XVII se convirtió en el símbolo de las fiestas decembrinas.

También se le conoce a esta planta ornamental como Poisenttia, Flor de Pascua, Catalinas, Estrella de Navidad. La tradición de adornar las casas con esta especie floral viene de los países anglosajones.

Es originaria de México, aunque no necesariamente de un solo estado. Se dice que procede de los alrededores de Taxco, en Guerrero. También crece silvestre en Jalisco, Sinaloa, Nayarit, Colima, Michoacán, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, lo que le da una diversidad genética que diferencian a las flores nativas de una región a otra.

Estos 16 millones 268 mil 524 plantas se sembraron en una superficie de 240.6 hectáreas, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), que reconoce a los productores, porque pese a las restricciones por la emergencia sanitaria, no dejaron de producir sus flores.

Este año atípico, en la Ciudad de México se sembraron 3 millones 654 mil 653 plantas de esta flor de origen mexicano, en 30.9 hectáreas en las alcaldías de Xochimilco, Tláhuac, Tlalpan y Milpa Alta.