Los cambios en la rutina pueden ser un evento que generen una sensación de la pérdida del control. Este año se caracteriza por tener un cambio tras otro y el proceso de nuevas rutinas y realidades será gradual, constante y largo, muy largo.

"La recuperación va a ser lenta y muy tortuosa y en el caso de la gente que trabaja en el sector informal, es la que la está pasando peor, porque tiene que salir, tiene que trasladarse largas distancias, comprar sus productos, pero confío en que México se pueda adaptar, incluso cuando esta situación no tiene precedentes”, dijo Elías Micha, director general de TallentiaMx.

El filósofo griego, Heráclito de Efeso, dijo alguna vez que “lo único que permanece es el cambio”, aunque nunca dijo cuál es el impacto que tiene en la vida del ser humano.

La nueva normalidad es un escenario “de mucha incertidumbre, a eso es muy difícil adaptarse, tanto psicológicamente como económicamente, esa es la parte difícil”, agregó Elías Micha.

Crear una nueva rutina y apegarse a ella es un proceso prolongado que puede generar ansiedad e implicar esfuerzos adicionales que afectan nuestro comportamiento, así como la energía que tenemos que utilizar para realizar nuestras actividades cotidianas. El estudio Cómo se forman los hábitos: modelar la formación de hábitos en el mundo real, elaborado por la University College de Londres, señala que un cambio de rutina puede tardar en promedio 66 días.