Tras más de 90 días de espera, los mexicanos José A. Cortés y Graciela Montalvo llegaron este jueves a la frontera sur de Estados Unidos con la esperanza de ingresar al país para poder reunirse con su hijo, Alfredo, quien lucha contra un tumor cerebral en el hospital de niños de Los Ángeles.
“Lo único que queremos es estar junto a nuestro hijo y ayudarle en su tratamiento, y después regresarnos a México con él sano y salvo”, dijo a Efe Cortés vía telefónica desde México.
Lograr un permiso humanitario para la pareja, oriunda del estado de Hidalgo, se había convertido en un reto ya que estuvieron viviendo de forma indocumentada en Estados Unidos hace más de una década, y aunque regresaron a su país de forma voluntaria tras el nacimiento de Alfredo, las políticas de la Administración del presidente Donald Trump han endurecido la evaluación de estos casos.
Después de más de 90 días de haber presentado la solicitud, la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) otorgó un permiso humanitario para que los padres puedan ingresar legalmente al país a reunirse con su hijo de 15 años, quien se encuentra en un hospital en estado crítico.
La odisea de la pareja mexicana por venir nuevamente a EU comenzó en febrero pasado cuando tuvieron que enviar al adolescente a Los Ángeles en busca de un último tratamiento para salvarlo de un tumor cerebral que desarrolló hace dos años, y que hasta el momento no se ha logrado erradicar.
El menor, nacido en California , fue aceptado en el Hospital de Niños de Los Ángeles (CHLA), donde los médicos encontraron que la quimioterapia y la radiación no estaban funcionando, por lo que decidieron intentar como último recurso un tratamiento experimental, haciendo necesaria la presencia de los padres.
En una carta dirigida a las autoridades de inmigración que evaluaron la petición de permiso humanitario para la pareja, los médicos de CHLA explicaron que el tumor agresivo que sufre Alfredo está progresando, y que su vida depende de este ensayo clínico.