Las autoridades en Nueva York, Estados Unidos, decidieron cerrar más de cien bares durante este fin de semana luego que los recintos no cumplieran con las medidas de seguridad contra el coronavirus, pero aún con esto, la entidad del vecino país que más sufrió el azote del covid-19 sigue "progresando" mientras el aumento de los contagios sigue en alarma.

El gobernador del estado, Andrew Cuomo, del sector demócrata, sostuvo hoy que las agencias supervisoras de las medidas de higiene impusieron 105 sanciones en la Gran Manzana y la región de Long Island, entre el viernes y el sábado, lo cual se traduce a 10 mil dólares (alrededor de 223 mil pesos) de multas y suspensión baja la fiscalizaciones entorno a la distancia social y el uso de cubrebocas en establecimientos como bares y restaurantes.

Para evitar eventuales rebrotes de la pandemia, las autirodades determinaron redoblar esfuerzos cuando comenzó la fase más avanzada de apertura, lo que generó la suspensión de licencia a diez establecimientos, entre ellos algunos situados en el barrio de Queens, de importante población latina, como Guaro's Tapas Bar, Kandela o La Pollera Colorada II, o el conocido restaurante de lujo Cipriani Downtown, en Manhattan.

En ese sentido, Cuomo instó a "no ser fanfarrón ni arrogante" y extremar la precaución, ya que hay "una amenaza nacional" y además "un reto" para cumplir las normas impuestas por parte de los establecimientos.