Una ley que despenaliza efectivamente la bigamia, es decir, cuando dos personas se casan mientras al menos una de ellas ya estaba legalmente casada, ahora está en vigencia en Utah.

Durante décadas, la bigamia fue un delito de tercer grado, legalmente punible con hasta cinco años de prisión y una multa de hasta US$ 5.000. La nueva ley lo convierte en una infracción, poniendo el delito a la par de una multa de tráfico.

El proyecto de ley fue firmado por el gobernador Gary Herbert en marzo y entró en vigencia el martes.

La poligamia ha sido practicada en Utah por ciertos grupos religiosos desde antes de que se convirtiera en un estado y continúa persistiendo hasta el día de hoy.

Aunque la práctica ha sido ilegal durante mucho tiempo según la ley estatal y federal, la oficina del fiscal general de Utah se ha negado a enjuiciar el delito, excepto cuando se comete junto con otros.

La nueva ley hace oficial la política del fiscal. Los partidarios de la ley dicen que la reducción de la pena por bigamia elimina las barreras que anteriormente impedían que las posibles víctimas de abuso se presentaran por temor a ser procesados.

Impulsor del proyecto de ley calificó la ley anterior de inaplicable

La ley fue aprobada por la legislatura en febrero con un apoyo abrumador, aunque enfrentó cierta oposición de grupos de defensa que argumentaron que normalizaba lo que llamaban una práctica inherentemente opresiva y permitía el abuso de mujeres y niños.

La senadora estatal republicana Deidre Henderson, patrocinadora principal del proyecto de ley, calificó la ley anterior de Utah como inaplicable, diciendo que no impidió que las personas se involucraran en la poligamia, sino que aisló a las comunidades polígamas y evitó que las víctimas potenciales denunciaran el abuso.