Un tiburón de aproximadamente de 2 metros de longitud se aproximaba a un grupo de bañistas que nadaban en la costa de Kimball, cerca de Hawai cuando la Guardia Costera de los Estados Unidos evitó a balazos que el animal marino se acercara lo suficiente como para dañar a alguna persona.
El suboficial de primera clase Samuel Cintron entró en acción apuntando y disparando varias balas al tiburón para que las personas pudieran nadar y subir al bote de seguridad rápidamente.