Algunos de los mayores incendios que tienen lugar en California arrasan a este estado de la costa oeste de Estados Unidos, obligando a evacuar a decenas de miles de personas mientras el gobernador pidió ayuda internacional para combatir las llamas. El estado ya ha solicitado apoyo a Australia y Canadá.
Dos incendios, el LNU Lightning Complex y el SCU Lightning Complex, ahora se ubican como el segundo y el tercero más grandes registrados.
“Simplemente no hemos visto nada como esto en muchos, muchos años”, dijo el gobernador Gavin Newsom, quien solicitó la ayuda de lo que llamó “los mejores combatientes de incendios forestales del mundo” en Australia, un país que experimentó enormes incendios forestales a principios del año.
La ayuda de Canadá y otros 10 estados de Estados Unidos también se dirige a California, donde los incendios han dejado al menos seis decesos. Unos 560 incendios forestales ardían en todo el estado. Muchos eran pequeños y remotos, pero la mayor parte del daño se debió a tres grupos que asolaron bosques y áreas rurales en la región vinícola y el área de la bahía de San Francisco. El LNU Lightning Complex, un grupo de incendios en el norte, había envuelto 314 mil 207 acres en los condados de Napa, Lake, Solano y Sonoma, colocándolo sólo detrás del incendio del Mendocino Complex de 2018, que quemó alrededor de 459 mil acres, en el estado. registros de incendios que datan de 1932. El SCU Lightning Complex, otro grupo que abarca partes de varios condados del Área de la Bahía, es el tercero más grande registrado en el estado, habiéndose extendido por más de 291 mil 900 acres.
“Lo que es notable es que estos incendios son muy explosivos y están creciendo muy rápido”, dijo a The Guardian Crystal Kolden, científica de incendios de UC Merced. Los incendios en todo el estado son “cada vez más frecuentes y extremos con el cambio climático”, señaló.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la posibilidad de tormentas eléctricas secas, y señaló que “los relámpagos y los vientos erráticos y racheados alrededor de las tormentas serán la principal amenaza”. Las tormentas no sólo podrían iniciar nuevos incendios, sino también avivar las llamas que ya arden en el estado.
Más de 12 mil personas combatían incendios en todo el estado, con la ayuda de helicópteros y aviones. Para el viernes, la agencia de bomberos del estado, Cal Fire, había llamado a 96% de los camiones de bomberos disponibles.
Muchos de los casi 115 mil evacuados han tenido dificultades para encontrar refugio y son reticentes a ir a los albergues dispuestos por las autoridades temerosos de contraer el coronavirus. La situación se suma a una tremenda ola de calor, con temperaturas históricas que llegaron a los 54.4°C en el Valle de la Muerte, y a la crisis por el Covid-19.
Una mujer le dijo a CNN que se había visto obligada a huir a un centro comunitario en Vacaville, pero que se negaba a entrar por temor a contraer el virus.
El presidente Donald Trump declaró el sábado que un gran desastre ha afectado al estado, poniendo a disposición de las víctimas fondos federales de ayuda.