El secretario de Estado de EUA., Mike Pompeo, conversó este miércoles por teléfono con el primer ministro libanés, Hasan Diab, y le ofreció la ayuda de su país después de la “horrible explosión” en Beirut, que causó más de centenar de muertos y 4.000 heridos.
Durante la llamada, Pompeo “expresó sus condolencias al pueblo libanés por la horrible explosión en el puerto de Beirut, que mató e hirió a tantas personas y causó una destrucción devastadora en la ciudad”, detalló en un comunicado uno de los portavoces del Departamento de Estado, Cale Brown.
Además, Pompeo reafirmó el compromiso de EE.UU. de ayudar al pueblo libanés, aunque no detalló qué tipo de asistencia ha ofrecido; y destacó la “solidaridad” de Washington con los habitantes del Líbano “en su lucha por la dignidad, la prosperidad y la seguridad”.
El jefe de la diplomacia estadounidense se refirió a la explosión de Beirut como “aterrador evento” y no mencionó en ningún momento los comentarios del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien este martes surgió que la explosión había sido en realidad un “ataque” con “algún tipo de bomba”.
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump dijo este martes que se había reunido con algunos “grandes generales” y ellos le habían dicho que podía haber sido un “ataque”.
Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han ofrecido más información sobre las palabras de Trump y tampoco han dado datos que respalden esa hipótesis, cuya veracidad está en entredicho.