Un estudio dirigido por Colin Raymond de la Universidad de Columbia advirtió que el calor húmedo extremo ha aumentado más del doble en frecuencia desde 1979 en algunas zonas subtropicales costeras -incluidos el Golfo de México y el Golfo de California en nuestro país- donde se reportan temperaturas mayores a 35 grados Celsius, lo que representa el límite de la tolerancia fisiológica humana, por lo que generaría graves impactos en la salud y la productividad.

“Los eventos de calor mortal que ya se han experimentado en las últimas décadas son indicativos de la tendencia continua hacia el calor húmedo cada vez más extremo, y nuestros hallazgos subrayan que sus impactos diversos, consecuentes y crecientes representan un desafío social importante para las próximas décadas”, indica el estudio publicado en Science Advance.

El artículo destaca que la temperatura interna normal del cuerpo humano es de 36.8° C, por lo que se requiere temperaturas de la piel de alrededor de 35 ° C para mantener un gradiente que dirija el calor hacia afuera desde el núcleo, pero una vez que la temperatura del aire se eleva por encima de ese umbral, el calor metabólico solo puede eliminarse a través del enfriamiento latente a base de sudor, pero “a una temperatura superior a los 35 ° C, este mecanismo de enfriamiento pierde su efectividad por completo”.

No obstante, el estudio dice que el impacto severo de mortalidad y morbilidad generalmente ocurren a valores mucho más bajos, por ejemplo, las regiones afectadas por las mortales olas de calor europeas de 2003 y Rusia experimentaron valores no mayores a 28 grados.

Los investigadores Raymond, junto con Tom Mattews de la Universidad de Loughborough de Reino Unido y Radley Horton también de la Universidad de Columbia, identificaron que olas de calor con temperaturas por encima de los 35 grados Celsius se han producido de una a dos horas en el sur de Asia, la costa del Medio Oriente y la costa suroeste de América del Norte. Mientras que otros puntos calientes mayores de 31 ° se han registrado en la costa este de la India, Pakistán y el noroeste de la India, así como en las costas del Mar Rojo, el Golfo de California y el sur del Golfo de México.