Estados Unidos alcanzó este sábado 26 de septiembre la cifra de 204 mil 480 falecidos por Covid-19 y los 7 millones 76 mil 828 casos confirmados, de acuerdo con el recuento que lleva de forma independiente la Universidad Johns Hopkins.
Tan sólo en las últimas 24 horas, con corte informativo a las 20:00 hora local (00.00 GMT del domingo), se sumaron 48 mil 918 nuevos contagios y 909 nuevas muertes más por coronavirus que el pasado viernes.
Si bien Nueva York ya no se sitúa como el estado de EE.UU. con mayor número de casos, sí continúa siendo el más golpeado en cuanto a muertos en el país, con 33 mil 206 decesos, más que las cifras totales de países como Perú, Francia o España.
Tan sólo en la ciudad de Nueva York han perdido la vida 23 mil 795 personas, y le siguen estados como Nueva Jersey, que suma 16 mil 221 muertes; Texas, con 15 mil 826; California, con 15 mil 583, y Florida, con 14 mil 23 muertes.
Otros estados que acumulan gran número de fallecidos son Massachusetts, donde se contabilizan 9 mil 391 decesos; Illinois, con 8 mil 832; Pensilvania, con 8 mil 185; Michigan, con 7 mil 44, y Georgia, con 6 mil 914.
En cuanto a contagios de coronavirus, California suma 807 mil 579, le sigue Texas con 768 mil 769, tercero es Florida con 698 mil 682 y Nueva York es cuarto con 488 mil 970.
El balance provisional de fallecidos -204 mil 480 – supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100 mil y 240 mil muertes a causa de la pandemia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, rebajó esas estimaciones y se mostró confiado en que la cifra final estaría más bien entre los 50 mil y 60 mil fallecidos, aunque luego auguró hasta 110 mil muertos, un número que también se ha superado.
Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre Estados Unidos llegará a los 240 mil fallecidos y para el 31 de diciembre a los 370 mil.