La Navidad está cerca, y las familias saltillenses se preparan para la que será una Navidad en tiempos de pandemia.

El horno está listo para cocinar pavo, pierna de cerdo o los tradicionales tamales, y como siempre los bolsillos quedarán algo gastados, pues para la cena de Navidad de una familia se requiere en promedio siete salarios mínimos, es decir, 861 pesos, según un sondeo realizado en la Central de Abastos, en donde la pieza de pavo ahumado se oferta en 582 pesos; el pavo natural, en 660 pesos; la pierna de cerdo ahumada en 250 pesos la pieza, y el lomo de cerdo en 126 pesos el kilogramo.

“Pues vamos a comer pavo o carne asada, nos vamos a gastar unos mil pesos”, comentó Juan Trejo, quien señaló que solo cenará con su familia más cercana.

“Bacalao, espagueti, crema de espárrago y una pierna. Se gastan como unos 2 mil a 2 mil 500”, dijo la señora Alicia.

“Vamos a preparar el pavo relleno, pero también una pierna mechada. Es muy caro porque lleva muchos elementos y ahorita todo está muy caro, cada año se va incrementando un poquito más”, comentó un ama de casa quien prefirió omitir su nombre.

La constante al menos con los entrevistados es que este año se quedarán en casa y harán una reunión más pequeña que lo habitual, la mayoría con quienes habitan en su hogar, y si acaso, una o dos personas más.

Aunque las cenas navideñas siempre representan un gasto extraordinario, ahora más que nunca queda claro que no importa tanto si son platillos preparados de forma gourmet o algo sencillo, pues lo valioso es la salud y la unidad, aunque sea con sana distancia.