En los 29 días que le quedan en la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump aún podría tomar decisiones que provoquen caos en los niveles más altos de la Administración, advierten analistas.

Según medios estadounidenses, aliados de Trump han promovido planes de enviar a soldados a estados clave para repetir las elecciones, el Presidente ha buscado instalar a la abogada Sidney Powell como fiscal para investigar denuncias de fraude, y también ha promovido que los legisladores protesten por los resultados de la elección el próximo 6 de enero.

A pesar de que estos planes tienen posibilidades nulas de éxito, no está claro qué tan lejos los llevará Trump antes del medio día del 20 de enero, cuando Joe Biden tome posesión como Presidente.

"La cuestión es qué tanto daño puede hacer un casi-ex Presidente vengativo y delirante, que consume teorías de conspiración, cuyos salvajes instintos antidemocráticos están siendo alentados por políticos oportunistas", señaló en un artículo Stephen Collinson, de CNN.

 

"Nunca ha habido un momento en el que haya estado sujeto a tan pocas influencias restrictivas o haya tenido un mayor incentivo para causar trastornos".

La salida del Fiscal general William Barr abre la puerta para que en los próximos días Trump instale a una persona más leal a él que esté más dispuesta a perseguir a rivales políticos o a llevar ante las cortes sus denuncias infundadas de fraude.

"Nadie está seguro de hacia dónde se dirige esto", dijo un funcionario de la Casa Blanca a CNN. "Sigue siendo Presidente durante un mes más".

Además, el Mandatario está utilizando su poder de indulto presidencial para beneficiar a sus aliados.

Este martes el Presidente extendió perdones presidenciales para 20 personas, incluidos aliados republicanos que fueron condenados por corrupción, cercanos a su campaña de 2016 que habían sido condenados como parte de la investigación de Rusia, y contratistas acusados de una masacre en Irak.

El Mandatario aún podría usar ese poder para indultar preventivamente a sus hijos, que están en medio de investigaciones por las finanzas de la Organización Trump, o incluso perdonarse a sí mismo, pues también enfrenta indagatorias en Nueva York por sus negocios.

Fuera de Estados UnidosTrump también podría acelerar acciones que serían difíciles de revertir en la nueva Administración de Biden.

"Su negativa a ceder el poder, el brusco reemplazo de su Secretario de Defensa y el anuncio de nuevas ventas de armas en el Medio Oriente como así como una 'avalancha' de sanciones adicionales contra Irán, todos sugieren que utilizará sus últimos días en la Casa Blanca para tratar de dificultar que Biden cambie de rumbo", señalaron en un artículo de opinión para The New York Times Robert Malley y Philip H. Gordon, diplomáticos que trabajaron en la Administración de Barack Obama.

Entre otras acciones, los autores advierten que Trump podría perseguir la retirada de todas las fuerzas estadounidenses de Afganistán, pese a alertas sobre la inestabilidad que causaría en la región, acelerar las reducciones de tropas en Alemania, impulsar acuerdos adicionales de armas o emitir una prohibición de viaje a todos los miembros del Partido Comunista Chino.