Un gran jurado federal en Waco, Texas, presentó 11 cargos en contra de Cecily Aguilar, de 23 años, quien está acusada de ayudarle a su novio, Aaron Robinson, a deshacerse de los restos de la soldado Vanessa Guillén, tras su brutal asesinato en la base militar de Fort Hood el año pasado.

Según la acusación, Aguilar “conspiró, se confabuló y acordó con otra persona, de forma ilegal y a sabiendas, para alterar, destruir, mutilar y ocultar de forma corrupta” las evidencias del crimen.

 

Entre los delitos que se le imputan están conspirar para interferir con documentos en una investigación federal, falsificación de registros, falso testimonio y no reportar un asesinato.

Guillén desapareció de Fort Hood el 22 de abril de 2020. Su familia comenzó a buscarla ese mismo día, luego de que no respondiera los mensajes de texto de su hermana. Pero desde el primer momento que trataron de contactar a las autoridades militares tuvieron grandes dificultades.

Los familiares de la víctima lograron atraer la atención de muchas personas en las redes sociales y el caso cobró notoriedad en los medios, poniendo presión sobre el Ejército. El 30 de junio equipos de búsqueda encontraron restos humanos cerca del río Leon, a 30 kilómetros de la base, que pertenecían a la soldado latina de 20 años.

Robinson, quien presuntamente mató a Guillén con un martillo dentro de la base, se suicidó cuando iba a ser interrogado en relación con el asesinato.

Según la declaración jurada de un agente del FBI, Aguilar confesó que Robinson había pasado por ella tras salir del trabajo, manejaron hasta el río y juntos trocearon el cadáver, intentaron quemar las partes y esa noche enterraron los restos que quedaron cerca del río.

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El mes pasado, un juez negó la petición de Aguilar de anular su confesión.

La madre de la joven soldado, Gloria Guillén, nuevamente exigió justicia por el asesinato de su hija en una rueda de prensa este martes por la tarde para hablar sobre los avances en la investigación del caso.

“De esta investigación que vino a darnos el señor Norris, no es nada nuevo. Veo lo mismo, están bajos de su rango, pero no están castigados. Están cambiando de bases, pero les siguen pagando, no hay justicia”, afirmó Gloria Guillén.

La mujer denunció que los 13 mandos militares de Fort Hood que fueron suspendidos o degradados por no haber tomado las medidas adecuadas para responder a las agresiones sexuales que Guillén había denunciado en al menos dos ocasiones, no han sido expulsados del Ejército y todavía reciben su sueldo.